Adéntrate en una mansión del siglo XVIII para descubrir la herencia mallorquina, con catas de vino y sobrassada.
Una finca rural del siglo XVIII bellamente conservada en el corazón de Mallorca, donde los visitantes pasean por estancias amuebladas de época, exploran herramientas agrícolas tradicionales y degustan vino local y productos cárnicos en un entorno pastoral auténtico. Es una inmersión cultural genuina en la vida de la isla, lejos de las multitudes costeras.