Mallorca tiene más de 260 playas y calas, y elegir puede abrumar. Esta es nuestra selección de diez que resumen la isla: arenales abiertos de bahía, calas vírgenes a las que solo se llega a pie y postales de parque natural. Por zonas, con lo práctico —cómo llegar, qué servicios hay y cuándo ir— y con la página de cada una para reservar el día.
No hay una única 'mejor playa' de Mallorca: depende de si buscas arena fina y aguas someras para ir con niños, una cala escondida sin un solo edificio o un icono para la foto. Hemos elegido diez que cubren todo eso, repartidas por las cuatro esquinas de la isla.
Norte y Serra de Tramuntana. En la Badia d'Alcúdia, la Playa de Muro es 6 km de arena poco profunda, perfecta en familia y con s'Albufera al lado. En la Tramuntana (UNESCO), Sa Calobra es una cala espectacular entre acantilados a la que se llega por una carretera de vértigo o en barco, y Cala Deià es una cala de cantos ideal para el snorkel, con dos restaurantes junto al mar. En la península de Pollença, la Platja de Formentor despliega arena fina entre pinos frente al cabo (ojo a las restricciones de coche en verano).
Este. Cala Millor es la gran playa de resort de la costa este, con paseo marítimo y bandera azul, mientras que Cala Varques, cerca de Manacor, es justo lo contrario: una cala virgen sin edificar a la que solo se llega tras 15–20 minutos a pie.
Sur y Santanyí. El sureste concentra algunas de las calas más bonitas: Es Trenc, la gran playa salvaje de arena blanca y agua turquesa; Cala Mondragó, dos calas de postal dentro de un parque natural; Cala d'Or, un rosario de pequeñas calas de resort; y Cala Llombards, una herradura virgen de arena blanca entre pinos.