Entre el calor de mediados de julio, tres citas para bajar el ritmo sin salir de la isla: una tarde de barre y baile al aire libre en Sóller, yoga diario junto al mar en Portixol y una práctica de hatha yoga en el jardín escondido de un café vegano del casco antiguo de Palma. Ninguna requiere experiencia previa — solo ganas de parar.
Fin de la lista.