Julio es el mes más intenso del verano en Mallorca: el sol está en su punto máximo, las calas brillan con un agua turquesa imposible y la isla se llena de vida con festivales de música, fiestas patronales y verbenas en cada pueblo. Es el momento de salir al mar de madrugada en kayak, de escuchar rock en catalán bajo un claustro medieval, de seguir la procesión del patrón entre fuegos artificiales y el olor a pólvora en una plaza amurallada. Esta guía recoge los tres planes imprescindibles del mes, desde el inicio de julio hasta el gran evento del 25.
End of list.