
Embotella tu propia Mallorca. En el atelier de Viti Vinci, en pleno corazón de Palma, un perfumista de la casa te guiará por los secretos de la fragancia para luego dejarte experimentar con un banco de materias primas —muchas recolectadas en el santuario costero de la marca— y crear una mezcla inconfundiblemente tuya. Floral, amaderada, cítrica, sal y pino: tú eliges, y te llevas tu aroma exclusivo empaquetado en packaging de Viti Vinci. Es una cita lenta, sensorial y manual para dos (o un pequeño grupo de amigos), ese tipo de tarde creativa que viaja de vuelta a casa en un frasco.