El beach club es una forma muy mallorquina de vivir el verano: una hamaca frente al mar, una comida sin prisa y, cuando el sol empieza a bajar, un DJ que convierte la tarde en fiesta. Esta es nuestra selección, de la costa de Calvià al norte de la isla.
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Mallorca concentra buena parte de sus beach clubs en la costa suroeste, entre Calvià, Magaluf y Portals Nous: es la zona del glamour de temporada, con marinas de lujo, hamacas balinesas frente al agua y carta de coctelería. Pero la escena no acaba ahí. Los mejores planes suelen empezar tarde y terminar al atardecer, cuando las sesiones de DJ —esas "sunset sessions" que se han vuelto marca de la casa— llenan las terrazas con música y el cielo se tiñe de naranja sobre el Mediterráneo.
En el suroeste están los nombres más reconocibles: Nikki Beach, en Magaluf, el clásico internacional del lujo playero; Cape Nao y el rooftop del Shallow Sun Club, en la zona de Calvià Beach; y The Donna, en Portals Nous, para quien busca el ambiente de marina. Frente a Palma, Anssia Gastrobeach combina cocina y sesiones de atardecer casi a pie de ciudad. Y si estás en el norte, Sa Gavina, en el Port d'Alcúdia, lleva la misma fórmula de sol, música y puesta de sol a la otra punta de la isla.
Dos consejos para acertar. Primero, reserva: en temporada alta las camas balinesas y las mesas de las sesiones de atardecer se agotan, sobre todo de jueves a domingo. Y segundo, elige por lo que buscas —comida y calma a mediodía, o música y ambiente al caer el sol—, porque muchos clubs cambian por completo de ritmo entre una cosa y la otra. Elijas el que elijas, la puesta de sol sobre el mar es gratis y es, casi siempre, el mejor momento del día.