
Embassament de Cúber (vuelta al embalse de Cúber)
El paseo de montaña más llano de la isla: un circuito casi plano alrededor de un embalse de altura, con cabras, buitres y mesas de picnic al inicio. El número uno para familias.
Hacer senderismo con niños en Mallorca no tiene que significar una paliza de 1.000 metros. La isla está llena de paseos cortos, planos o con suave pendiente que tienen una recompensa real al final: un embalse rodeado de montañas, un humedal rebosante de aves, un castillo con cafetería entre las ruinas, incluso un paseo en barco hasta una isla salvaje frente a la costa. Estos siete se han elegido por eso: lo suficientemente cortos para terminarlos, seguros bajo los pies, y con algo —un baño, un manantial, un tentempié, una vista— para mantener en marcha unas piernas pequeñas. Se indican las distancias para que puedas adaptar el paseo a tu equipo.
Fin de la lista.