Cuando aprieta el calor, los pueblos de Mallorca montan sus mayores fiestas del año. Olvida la playa por una noche: estas tres fiestas son la isla en su versión más teatral — chispas cayendo sobre una plaza abarrotada, toneladas de uva volando entre vecinos y cientos de vecinos disfrazados tomando una playa. Todas son gratuitas, muy locales y merecen que les dediques un día.
Fin de la lista.